sábado, 30 de julio de 2011

El filólogo catalán Daniel Cassany en la Feria del Libro Infantil y Juvenil
“Desde Internet, el verbo ‘leer’ ya no quiere decir lo mismo”
Publicado el 27 de Julio de 2011
Por Elisabet Contrera Para Tiempo Argentino
El especialista asegura que los chicos conocen menos de la red de lo que aparentan, que disponen de mucha información pero tienen dificultades para construir conocimiento y que nacer en una casa con libros supone una ventaja.
 
Hay libros y colores, peluches del sapo Pepe, niños y niñas que recorren asombrados los stands de la Feria del Libro Infantil y Juvenil. Pero la mente de Daniel Cassany no está allí, en lo tangible que lo rodea, sino en Internet, a la que millones de personas se conectan. Allí, se sumerge e investiga cómo es la interacción entre los jóvenes y las nuevas tecnologías. Qué leen, cómo, cuánto tiempo le dedican, qué es lo que encuentran allí, son las preguntas que impulsan su trabajo. Por esa misma razón fue uno de los invitados internacionales a la 21º edición de la Feria que se realiza en Buenos Aires y finaliza este fin de semana.
Cassany es un filólogo y doctor en Educación catalán que desde 1993 es profesor de Análisis del Discurso en Lengua Catalana de la Universidad Pompeu Fabra. En su curriculum se encuentran cientos de libros y ensayos publicados sobre la lengua y la escritura, como Afilar el lapicero o La Cocina de la Escritura y otra tanta producción sobre las formas de comunicación inauguradas con la llegada de Internet. Llegó a la Argentina para brindar una conferencia sobre literatura juvenil electrónica y aceptó analizar el tema con Tiempo Argentino.

–¿Qué leen los jóvenes en Internet?
–Es muy variado. Dedican mucho tiempo. El porcentaje de chicos conectados es muy elevado. En España, es un 60 o 70%. Esto no significa que tengan computadora en sus casas. Algunos sí la tienen, pero otros van al ciber, a la casa de amigos o en la escuela. El uso de la Web está asociado con su vida ociosa, es decir, forma parte de su tiempo libre y privado. Hacen lo que quieren y cuando quieren pero no deja de ser un acto privado.
–¿Pero no hay espacios y plataformas donde la interacción es pública?
–Sí, están relacionados con los fanfics, la poesía en red, los fotologs. Sobre los fanfics, podemos encontrar a fanáticos de Harry Potter o Naruto que toman a sus personajes favoritos y escriben nuevos cuentos e historias. Luego, los cuelgan en Internet, en un espacio creado por ellos o en un portal especializado, conocen a otros fanáticos, reciben y escriben comentarios. Es una práctica muy estimulante, es una manera de conocer gente, de fortalecer las relaciones con personas que ya conocen, de hacerse querido.
–¿Cómo cambió la práctica de la lectura en comparación a décadas anteriores?
–Cambió totalmente. Utilizamos el mismo verbo pero estamos hablando de una actividad totalmente distinta. El joven tiene más acceso a información, se trata de otro tipo de información, es planetaria. Antes sólo se accedía a libros sobre la propia comunidad. Era costoso traer material del exterior. Hay mucha más porquería en la Web, antes no había falsedades, o no la había en la cantidad que la hay ahora. Hoy todo es libre, gratuito, estamos todos. Hay una gran cantidad de información falsa, exagerada, no contatada. Se perdió la a fiabilidad de un libro.
–¿Los jóvenes saben discernir lo verdadero de lo falso en la era de “San Google”?
–No lo saben. El chico antes leía en la escuela libros de textos, todo era verdad o una verdad. Ahora está Internet donde no todo es verdad. Es un chico que sabe mucho, cómo tocar el mouse, cómo acceder un programa, pero luego tiene dificultad para construir significado. Hay mucha información disponible, pero es mucho más difícil construir conocimiento. Para navegar, utilizan criterios superficiales, si es atractiva o no una Web, si es divertida, y no prestan atención a quién es el autor, si es una persona fiable o un mentiroso, de dónde procede la información, si es una opinión personal o el resultado de una investigación.
–¿Quién tiene la responsabilidad de anclar esa información? ¿La familia? ¿La escuela?
–Es una pregunta compleja. Creo que es una tarea de todos. En principio, es la escuela la que enseña a leer y escribir, pero las familias también contribuyen con la educación del chico antes de que ingrese al sistema. Un chico que nace en un hogar donde los papás leen y escriben desarrolla habilidades distintas a un chico de una casa sin libros. La escuela tiene que actuar como nivelador y dar más oportunidades a los chicos que no tienen la posibilidad de leer en sus casas, pero también tienen que saber capitalizar lo que aprenden fuera de la escuela.
–En cuanto a los padres,
¿cuál debería ser la actitud más positiva, la que ayudaría más a los chicos?
–Los papás tienen que evitar conductas compulsivas con la computadora, orientar al chico con el uso de las redes sociales, enseñar que Internet es compatible con los libros, educarlos en que es un espacio público y no pueden publicar determinada información. Del mismo modo en que enseñan que no pueden cruzar una calle en rojo o que no pueden tener relaciones sexuales sin preservativo, el chico no puede poner la dirección de la casa en Facebook.
–¿Cómo reaccionan los docentes ante esta nueva forma de comunicación?
–Hay mucha confusión. Están los docentes tecnofóbicos, los tecnofílicos y los pasotas (los indiferentes). Hay que ver el cambio de una forma positiva. Tenemos mucha suerte de vivir un cambio tan brutal para la historia de la humanidad como es Internet. Hay que tomárselo con cierta responsabilidad. Nadie va aceptar, por ejemplo, que un dermatólogo te recete ungüento de 50 años atrás porque el médico se niegue a actualizar sus conocimientos. La educación tiene que ser igual. Ofrecer a los chicos lo mejor. Es la manera de conseguir más reconocimiento social. Hay maestros que hacen cosas positivas, otros que esperan más ayuda del gobierno, pero no puede ser que no haya computadoras en la escuela.
–En la Argentina, el gobierno nacional está distribuyendo computadoras en los colegios a fin de disminuir la brecha digital. En el momento de la entrega, se puede ver a los chicos totalmente familiarizados con las nuevas tecnologías y a los docentes, tímidos, que dicen “iré aprendiendo con ellos”.
–Justo me acaban de aprobar un proyecto para investigar este tema. Los chicos no saben tanto como parece. Saben usar un programa, abrir un perfil en Facebook, enviar un mensaje y la maestra puede no saber, los chicos saben que es Twitter y Facebook y la maestra puede no saber, pero si luego analizás si los chicos entienden, te das cuenta de que no. Es un conocimiento muy epidérmico, es un conocimiento vinculado con el ocio y la diversión, no para aprender o desarrollar contenidos en la escuela.
–¿Y qué pasa con los profesores que no tienen un contacto muy estrecho con la tecnología? ¿Esto es un obstáculo?
–Los profesores no dominan las cuestiones técnicas, lo que genera mucho miedo, pero tiene una visión del conjunto, una experiencia, una capacidad que los jóvenes necesitan. La clave es unir ambas capacidades.

sábado, 16 de julio de 2011

Encuentro de bibliotecarios del norte de la región

Los Bibliotecarios del norte de la región nos reunimos en Carlos Tejedor el día 8 de julio en una hermosa jornada de trabajo, donde se trató el nuevo rol pedagógico: innovador, abierto al cambio, comprometido, gestor de nuevos aprendizajes, transformador de su biblioteca en un CREA. ¡¡Allá vamos!!


lunes, 11 de julio de 2011

Encuentro Interdistrital de Bibliotecarios

   El día 6 de Julio, con motivo de llevarse a cabo la reunión  del Consejo Consultivo Regional de Inspectores, también se llevó a cabo en la E. P. Nª 1 de la ciudad de Tres Lomas una reunión con todos los bibliotecarios de los distintos niveles y modalidades de los partidos de Pellegrini, Salliqueló y Tres Lomas.

   La reunión dio comienzo a las 9 hs., luego de las acreditaciones por parte de los bibliotecarios presentes realizaron la apertura de la jornada la Prof. Paula Martínez y la Inspectora Jefe Distrital de Tres Lomas  Prof. Alicia Rodríguez quienes luego se retiraron para continuar con sus actividades.
Se presentó la nueva capacitadora Evangelina Perri, quien estará acompañando y asesorando a los bibliotecarios de los tres distritos. 
Fue una jornada muy amena y dinámica donde se presentaron los lianeamientos, programas y capacitaciones previstas por el CENDIE para el año 2011. 
En el tramo final de la jornada las bibliotecarias agrupadas por niveles dialogaron sobre las realidades propias de cada biblioteca y también de su nivel. También intercambiaron ideas y proyectos que resultan positivos. 
Dio por cerrado el encuentro la Inspectora Jefe Regional Prof. Elisabet Coronel.

Primer encuentro de bibliotecarios de Trenque Lauquen con las capacitadoras


El día 28 de junio se llevó a cabo en la ciudad de Trenque Lauquen una reunión con todos los bibliotecarios de los distintos niveles y modalidades del distrito. Esta reunión fue para presentar a la nueva capacitadora de la Región 16, Evangelina Perri, que acompañará en su tarea, a la capacitadora ya existente.
           Dicha reunión comenzó a las 9 de la mañana con la presencia de 21 bibliotecarios, donde después de acreditarse, la señora Inspectora Regional, profesora Elisabet Coronel, les dio la bienvenida y presentó a la nueva capacitadora.

            Se presentaron los Lineamientos del CENDIE para este año y también se dialogó sobre la modalidad de trabajo para el ciclo 2011. 

Para deleitarnos y compartir...!

N° 111 | FICCIONES | 17 de septiembre de 2003

El árbol de lilas



Para Alberto

UNO

     Él se sentó a esperar bajo la sombra de un árbol florecido de lilas.

Pasó un señor rico y le preguntó: ¿Qué hace sentado bajo este árbol, en vez de trabajar y hacer dinero?
     Y el hombre le contestó:
     Espero

 Pasó una mujer hermosa y le preguntó: ¿Qué hace sentado bajo este árbol, en vez de conquistarme?
     Y el hombre le contestó:
     Espero.
  Pasó un niño y le preguntó: ¿Qué hace Usted, señor, sentado bajo este árbol, en vez de jugar?
     Y el hombre le contestó:
     Espero.

     Pasó la madre y le preguntó: ¿Qué hace este hijo mío, sentado bajo un árbol, en vez de ser feliz?
     Y el hombre le contestó:
     Espero.


DOS

     Ella salió de su casa.
     Cruzó la calle, atravesó la plaza y pasó junto al árbol florecido de lilas.
     Miró rápidamente al hombre.
     Al árbol.
     Pero no se detuvo.
     Había salido a buscar, y tenía prisa.

     El la vio pasar,
     alejarse,
     volverse pequeña,
     desaparecer.
     Y se quedó mirando el suelo nevado de lilas.

     Ella fue por el mundo a buscar.
     Por el mundo entero.
     En el Este había un hombre con las manos de seda.
Ella preguntó:
     ¿Sos el que busco?
     Lo siento, pero no,
dijo el hombre con las manos de seda.
     Y se marchó.

     En el Norte había un hombre con los ojos de agua.
Ella preguntó:
     ¿Sos el que busco?
     No lo creo, me voy,
dijo el hombre con los ojos de agua.
     Y se marchó.

     En el Oeste había un hombre con los pies de alas.
Ella preguntó:
     ¿Sos el que busco?
     Te esperaba hace tiempo, ahora no,
dijo el hombre con los pies de alas.
     Y se marchó.

     En el Sur había un hombre con la voz quebrada.
Ella preguntó:
     ¿Sos el que busco?
     No, no soy yo,
dijo el hombre con la voz quebrada.
     Y se marchó.

TRES
     Ella siguió por el mundo buscando, por el mundo entero.
     Una tarde, subiendo una cuesta, encontró a una gitana.
     La gitana la miró y le dijo:
     El que buscas espera, bajo un árbol, en una plaza.

     Ella recordó al hombre con los ojos de agua, al que tenía las manos de seda, al de los pies de alas y al que tenía la voz quebrada.
     Y después se acordó de una plaza, de un árbol que tenía flores lilas, y del hombre que estaba sentado a su sombra.
     Entonces se volvió sobre sus pasos, bajó la cuesta, y atravesó el mundo. El mundo entero.
     Llegó a su pueblo, cruzó la plaza, caminó hasta el árbol y le preguntó al hombre que estaba sentado a su sombra:
     ¿Qué hacés aquí, sentado bajo este árbol?
     Y el hombre dijo con la voz quebrada:
    Te espero.
     Después él levantó la cabeza y ella vio que tenía los ojos de agua,
    la acarició y ella supo que tenía las manos de seda,
    la llevó a volar y ella supo que tenía también los pies de alas.

Liliana Beatriz Menéndez es artista plástica e ilustradora de libros para niños. También escribe y publica artículos y pequeños ensayos acerca del tema de la ilustración en los libros para niños, lectura de imágenes y análisis de obras de autores-ilustradores. Es miembro del Foro de ilustradores. Ilustró más de 60 libros para niños y sus ilustraciones más conocidas son las que realizó para los libros de Graciela Montes en las colecciones de Mitología Griega y los Cuentos de las Mil y una Noches. Actualmente vive y trabaja en Córdoba, su lugar de nacimiento. Su página web es: www.lilianamenendez.com.ar y sus correos son: lilianamenendez@hotmail.com y liliana@lilianamenendez.com.ar

FUENTE: Revista Imaginaria 

Plan Provincial de Lectura y Escritura en Trenque Lauquen

Los días 18 y 19 de setiembre estará en Trenque Lauquen la narradora Emilce Brusa. Se hará presente con narraciones orales para escu...